sábado, 21 de junio de 2008

Grande Benjamin


Los relojes de la Javier Prado no funcionan. Por 3 días ya, llego y salgo a las 12:46. Parece que las horas de viaje en donde tanto se ve y experimenta no contasen.
Subo al micro y llega mi compa, mi choche. Sube con parlante y micrófono en manos. No señores. Ya no es sólo con guitarra y a todo pulmón. Ahora es con metales y plástico. Es la globalización que marca las 12:46.
Interpreta un par de canciones, nada nuevo. Penas de amores y un maletín con caramelos Big Ben.
Seis por cincuenta, a 10 centavos la unidad. Vende, se baja. 12:46.

¿La historia? ¿La Biblia? Ya ni el tiempo...

Confesión #1


Todos estamos locos.

viernes, 20 de junio de 2008

La vejez del olvido. De conecciones sinápticas...

Escribir no supone pretender.
No pretendo algo... (ok, tal vez Mariátegui se expresaría mejor respecto a Nietzsche aquí).

Inicio este blog después de leer el diálogo Fedro, de Platón y siguiéndolo (o tal vez no), consideré (probablemente no) los múltiples propósitos (aunque aquí tácitos) de la escritura. Esto le agradezco (o quizás no) y la idea del nombre, claro.